William Araujo
Mi trabajo con la cerámica es una forma de conectar con quién soy y de dónde vengo. A través del barro, exploro la memoria y el sonido de la tierra, buscando formas que hablen de los recuerdos y del paisaje que me rodea.
Cada pieza que hago es una manera de mantener viva esa relación con el territorio, de transformar la arcilla en algo que suene, que vibre y que traiga de vuelta el juego, la infancia y el paso del tiempo. Más que objetos, mis obras son ecos de experiencias, sonidos que quedaron guardados en la memoria y que hoy toman forma con el fuego y las manos.



